Corvengi
1965, Armenia
Las obras de Corvengi exploran su propia visión de paraíso perdido, un lugar antiguo y fantástico habitado por flores exóticas, animales salvajes y objetos preciosos. Sus exuberantes lienzos a gran escala envuelven al espectador con una sensualidad exótica y lo transportan hacia un mundo imaginario. Si estar sujeto a ninguna lógica, Corvengi, conocido como el maestro del simbolismo figurativo, reúne elementos opuestos para crear nuevas realidades, invitando al espectador a perderse en el paisaje. Reflexionar sobre estas escenas oníricas repletas de alegorías fantásticas y simbolismo críptico, conduce al espectador a hacer múltiples lecturas e interpretaciones.





